martes, 31 de mayo de 2011

Decisiones

Como siempre, voy reapareciendo periódicamente en esta página, en este blog, en el que desahogo todas mis penas, opiniones o simples ganas de escribir al mundo lo que pasa por mi cabeza.
Mi último escrito se remonta a septiembre... ¿mucho tiempo verdad? Nada que contar, nada que decir, o probablemente sí, pero mi mente no me deja verlo claro.
Diré que es tiempo de tomar decisiones, de afrontar los problemas, de darte cuenta que la vida es corta y que se debe vivir al máximo, porque soy joven y mi mayor preocupación debería ser prepararme para un gran futuro, lástima que todo lo que me sucede actualmente, me hace estar atento a todo menos esto.
¿Vale la pena que nos “comamos el coco” ? ¿Vale la pena que cualquier cosa te lleve a sufrir, a estar mal, o ha pensar que nada tiene sentido? Es decir... ¿Vale la pena luchar por los demás? En mi humilde opinión y por mi experiencia, ya no sé qué pensar. Damos todo por los demás y no recibimos nada a cambio. Puede que sea una actitud egoísta, que tenemos que dar sin esperar recibir nada, pero en el fondo todos lo deseamos. Deseamos esa muestra, ese gesto simple y delicado que te dice: Sí, tú me importas.
Vivimos en una espiral problemática de tristeza y ruido en nuestro alrededor. Creo que llega el momento de despejar nuestros oídos al mundo, y hacer valer lo que somos y lo que importamos.
Ahora sí, ha llegado el momento. El momento en el que te impongas a la gente, el momento en que tú decidas que debes seguir adelante, que debes demostrar al mundo de qué pasta estas hecho, porque... si no te quieres tú, ¿quién te va a querer?